Cuán fuerte puede ser una obsesión?
Cuán urgente puede ser la necesidad
de volver a eso
una y otra y otra vez?
Cuán intenso puede ser ese sentir
que deseo experimentar
una y mil veces?
Sin poder parar.
Sin poder pensar.
Sin poder pensar.
Cuál será ese deseo oculto
que se esconde tras la pantalla constante
que se me impone,
que me asalta,
aunque no quiera,
aunque dedique
toda mi capacidad de
atención
concentración
voluntad
para sacarla de ahí,
de ese primer, segundo, tercer, infinito plano.
Qué te pasa obsesión?
Que volvés
una y otra vez
a mi.
No me dejes pensar.