Hace un esfuerzo enorme por sonreír. Porque no sabe si es lo que quiere. No sabe si lo hace naturalmente o se ve obligada. Muchas veces ríe maníacamente. Pero sabe que no es felicidad. Lo ve sólo como una descarga apresurada que le es imposible a través del llanto. Mira a su alrededor y todas las sonrisas le parecen falsas. Porque la vida de las personas les parece falsa. Sabe que si todos supieran lo que ella sabe, nadie podría sonreir.