Mi recompensa es que a menudo me veo llevada a estos lugares, y encuentro a un personaje mucho más fascinante.
Sin embargo, por la noche me siento cansada, no tanto como antes, por mis propios fingimientos y papeles, sino debido a mi soledad, a mi incapacidad de permanecer en la periferia. Esta necesidad de una vida más profunda tira de mi y me aleja de los ambientes más perfumados, más atractivos y estéticos, y me hace renunciar cada día a cierto placer, a cierto jardín flotante, a cierta frivolidad, a cierto objeto brillante. Me hubiera gustado vivir algunos días en las páginas de Vogue o Harper´s Bazaar.
Pero prefiero mis regiones submarinas.
Anais Nin