12 de septiembre de 2012

Chopin por Janusz Olejniczak

Gran Polonesa Brillante Op. 22, en Mi Bemol Mayor para Piano y Orquesta 





Las vibraciones en el aire
son el aliento de Dios,
hablándole al alma de los hombres.

La música es el lenguaje de Dios.
Los músicos están lo más cerca
de Dios que un hombre puede estar .

Escuchan su voz.
Leen sus labios.

Dan luz a los niños de Dios,
escuchan sus plegarias.

Eso es lo que los músicos son
Y si no son eso,
no son nada.

S. Rivele y C. Wilkinson, 
Copying Beethoven