21 de julio de 2009

Momentos



certeza
de estar en
el lugar en el mundo
donde tenes que estar.













































































































































































































































































12 de junio de 2009

Obsesión


Cuán fuerte puede ser una obsesión?
Cuán urgente puede ser la necesidad
de volver a eso
una y otra y otra vez?

Cuán intenso puede ser ese sentir
que deseo experimentar
una y mil veces?

Sin poder parar.
Sin poder pensar.
Sin poder pensar.

Cuál será ese deseo oculto
que se esconde tras la pantalla constante
que se me impone,
que me asalta,
aunque no quiera,
aunque dedique
toda mi capacidad de
atención
concentración
voluntad
para sacarla de ahí,
de ese primer, segundo, tercer, infinito plano.

Qué te pasa obsesión?
Que volvés
una y otra vez
a mi.

No me dejes pensar.

18 de febrero de 2009

Espíritu



Se expande fuertemente en varias direcciones. No es casual. El tiempo avanza, se acomodan los conceptos, los colores retoman su reflejo original. El viento se hamaca y llena de suspiros el entorno. La energía acaricia, ya no golpea. Las horas ya no avanzan, se mantienen. Lo superficial tomó sentido, lo profundo ya no hiere. El sonido canta, las flores huelen.

30 de enero de 2009

Vacío



Por mucho que lo pienso, aún no me decido...

Es buena o mala la capacidad de experimentar vívidamente la sensación de estar en el vacío?

A veces creo que es una de las percepciones más terribles que un ser humano puede tener, sentir que estamos solos, perdidos, que la angustia nos consume. Entender la muerte, la fragmentación de la mente, la locura.

Otras veces creo que es un paso fundamental para entender la finitud de la vida, y así poder valorarla y vivirla con toda la plenitud y la fuerza que requiere.

27 de enero de 2009

Señales



A veces en la vida recibimos palabras o actitudes que duelen, lastiman, lasceran, que de forma extraordinaria (y si aprendemos a descifrarlas) pueden tener un valor inesperado. De alguna u otra manera, ese dolor nos muestra el camino, o nos empuja a tomar decisiones, o nos proteje de situaciones que podrían resultar aún más dolorosas. Creo que es por eso que en general, son las personas que más nos quieren y valoran las que pueden decirnos las cosas más terribles, esas que no queremos escuchar.

¿Qué mejor función podría tener el dolor si no es la de protejernos y avisarnos que hay algo que está mal?

22 de julio de 2008

Kundalini



Desde el Mûla-Dhara hasta la cabeza atraviesa de parte a parte de la dorsal espina un angosto agujero por el que pasa un Nâdi llamado por los yoguis Sushumnâ ó Brahma Nâdi.

Energía total que el hombre posee, serpiente dormida y enrollada en la base de la columna vertebral.

El ascenso de la conciencia por la toma de la energía de los Chakras elevados al nivel del Alma, es el poder que produce el fulgor de la conciencia del Ser y su unión con el Universo.

Este es el despertar de Kundalini.


12 de mayo de 2008

Los Vagabundos del Dharma


Los bosques producen eso, siempre parecen familiares, perdidos hace tiempo, como el rostro de un pariente muerto hace mucho, como un viejo sueño, como un fragmento de una canción olvidada que se desliza por encima del agua, y más que nada como la dorada eternidad de la infancia pasada o de la madurez pasada con todo el vivir y el morir y la tristeza de hace un millón de años, y las nubes que pasan por arriba parecen testificar (con su solitaria familiaridad) este sentimiento, casi un éxtasis, con destellos de recuerdos súbitos, y sintiéndome sudoroso y soñoliento me decía que sería muy agradable dormir y soñar en la hierba. A medida que subíamos nos sentíamos más cansados, y ahora, como dos auténticos escaladores, ya no hablábamos ni teníamos que hablar y estábamos alegres y, de hecho, Japhy lo mencionó volviéndose hacia mi tras media hora de silencio:


- Así es como más me gusta, cuando no se tienen ganas ni de hablar, como si fuéramos animales que se comunican por una silenciosa telepatía.


Y así, entregados a nuestros propios pensamientos, seguimos escalando.